La Prevención del ASI ¡No más Víctimas! Reparación Simbólica y Deuda Histórica

La violencia sexual y especialmente el abuso sexual en niñas, niños y adolescentes constituyen una pandemia social a nivel mundial, que existe, preocupa y se habla, pero que no es suficientemente reconocido ni legitimado, por la estigmatización que conlleva para las víctimas y sus familias. El abuso sexual infantil sigue siendo un tema tabú y presente, que continúa repercutiendo en lo que somos como sociedad, con alto impacto en las esferas individuales y colectivas, adquiriendo una dimensión y escalamiento mayor en los procesos de procuración y administración de justicia por los efectos físicos, psicológicos, sociales y legales implicados en el camino de acceso a reivindicar lo que no debió haber pasado.

A lo largo de los años, estudios han evidenciado el daño psicológico producido y el impacto sobre el desarrollo y ciclo vital de las infancias y adolescencias, así como en la vida adulta, pues la vivencia es marcada por el silencio y el secretismo genera una ruptura en la posibilidad de tener (como la Ley de Víctimas en México lo refiere) una recuperación en su “proyecto de vida” (Ley General de Víctimas, 2013).

El pasado 28 de agosto del presente año, se dio por primera vez un acto de disculpas públicas por parte de la Secretaría de Educación Pública, a modo de protocolo oficial en el caso Marcelino Champagnat por abusos cometidos en agravio de 18 niñas y niños. Este acto sin precedente liderado por la oficina de defensoría de la Infancia (ODI), marca que se incorpore el 8 de septiembre como “Jornada Nacional de Concientización sobre la Gravedad del Abuso Sexual Infantil en las Escuelas” Este acto, de sensible reconocimiento del daño irreversible causado, lleva a meditar delicada y profundamente cuando una medida simbólica de reparación de daño cumple su función cabalmente, pues no todo lo simbólico necesita ser público y todo acto de esta naturaleza debe dar absoluta centralidad al sentido de justicia de quienes dañó para redignificar y sanar.

Para tener una idea de la dimensión del problema, estudios en algunos países, señalan similitudes en cuanto a que el delito sexual es un delito de alta frecuencia en todo el mundo, como ejemplo, un estudio reportó que en la India, cada 30 minutos se tiene reporte de una violación. La mayoría de las estadísticas son muy inciertas y se suma a la llamada cifra negra en este tipo de delitos. A veces las denuncias y las respuestas familiares o sociales son rechazadas y pasa mucho tiempo para que sean evidentes.

Sobre la relación del agresor con la víctima Finkelhor llevo a cabo un estudio nacional con 2626 adultos y encontró que el 27% de las mujeres y el 16% de los varones habían sufrido abuso sexual durante su infancia. La tasa de agresión sexual cometida por algún extraño fue mayor de las que se cometieron con niñas que con los niños siendo el primero del 40% y el segundo de 21%; de igual forma las agresiones sexuales realizadas por miembros de hogar fue más fuerte en las niñas que el de los niños arrojando un 29% contra un 11%.

En otras estadísticas, en un artículo sobre Abuso sexual de menores por el clero, Viano señala que el informe John Jay (2004) encontró acusaciones contra 4,392 sacerdotes, los cuáles conformaban el 4% de todos los sacerdotes en los EE.UU. Señala también que gran cantidad de delitos de esta índole fue realizado por personal laico, voluntarios, maestros y auxiliares trabajando bajo el patrocinio de organizaciones religiosas. Aunque la iglesia Católica fue la más identificada recientemente por revelaciones de conductas sexuales inapropiadas hacia menores, Viana señala que las parroquias Católicas componen únicamente el 5% del número total de iglesias Cristianas en los EE.UU. Los hechos también involucran al clero Ortodoxo y los rabinos Judíos, pues un 70% han sido contra iglesias protestantes y su clero.

Asimismo, en los últimos años, en otras estadísticas, los informes de las Procuradurías alertan que la población más afectada ante este hecho son niñas y niños. En ese sentido, el desarrollo de programas de intervención para reparar el impacto del delito las personas sobrevivientes7, mismos que son de un gran desarrollo actual en la recuperación de las víctimas acordes incluso al paradigma de justicia restaurativa en el mundo, pero también ponen en evidencia la urgencia de atender el análisis de las condiciones del ASI y explicar cuáles son las variables que están interviniendo, con implicación la urgencia de implementar la Prevención del Abuso Sexual Infantil como política pública en educación básica.

En cuanto a la violencia sexual, de acuerdo con datos de UNICEF en el año 2008 sufrieron abuso sexual 20 mil niños en México, de los cuales el 80% de los menores explotados sexualmente son niñas cuyas edades oscilan entre 10 y 14 años.8Lo anterior, refleja lo apremiante de atender a nivel preventivo, es importante considerar que esto conlleva características especiales que infringen un gran daño psicológico y alteran el normal desarrollo psicosexual de quienes la sufren lo que nos apunta a una violencia significativa que refleja las graves distorsiones a nivel psicoafectivo del agresor.

Dado todo lo anterior, desde este movimiento a favor de la Prevención del ASI es esencial el siguiente planteamiento: NO MÁS VÍCTIMAS…No más niñas, niños y heridos, que perpetúan adultos rotos cuyo dolor se mantiene y que limita la aspiración tan anhelada de Justicia Restaurativa. Es importante, el movimiento social a través del cual, las infancias y adolescencias tengan voz suficiente para su acceso a justicia, pero sobre todo, la No repetición como parte de la deuda histórica. Las disculpas públicas, en ese sentido, solo alcanzan la legitimidad de lo que sucede, pero no alcanza para ser ni el inicio de una política pública, ni una reparación simbólica desde un punto de vista terapéutico. Por tanto, es necesario hacer que nuestras niñas y niños acompañados e informados sean el principal instrumento de protección y nosotras garantizar que su vida sea plena y prioritaria para un mundo más compasivo y reparador.

  1. https://piedepagina.mx/nunca-mas-encubrir-siempre-escuchar-los-abusos-en-el-kinder-marcelino-d
    e-champagnat/
  2. Bajpai, G. S., “The Psychological Consequences of Victimization,” International Perspectives on Victimology, vol. 2, no. 1, Japan, Tokyo International Institute of Victimology, 2006, pp. 67-81.
  3. Ibid., pp. 41.
  4. Ibid., pp. 159.
  5. Viana, Enrique, Sexual abuse of minors by the clergy: the scandal and its lessons in Marchiori, Hilda. (coord.), Serie Victimología 3, Argentina, Encuentro, 2007, pp. 49 and 50.
  6. El Universal, “20,000 Children Suffer Sexual Abuse in Mexico,” retrieved February 24, 2012, http://www.eluniversal.com.mx/notas/558622.html
  7. Liberman, Akiva, Una revisión a largo plazo del crimen, una síntesis de investigación longitudinal, Estados Unidos de América, Springer, 2008, pp. 240-247.
  8. El Universal, “Sufren abuso sexual 20 mil niños en México”, recuperado el 24 de febrero de 2012, de http://www.eluniversal.com.mx/notas/558622.html